La mesa del buen anfitrión

La mesa del buen anfitrión

30.DÉC.2013

El 31 de diciembre celebramos el fin de un año y la llegada de otro nuevo. Es una velada muy especial en la que, por norma general, se cena con los seres queridos. Para esta fecha tan señalada,  la decoración de la mesa en la que se cenará cobra cada vez más importancia, pero a veces no se sabe muy bien cómo hacerlo.


Después de la cena de Navidad en la que seguramente abundaron la tradicional y hogareña combinación de rojos y verdes, es el momento de cambiar el estilo que se les presentará a los comensales. Según diferentes decoradores, los colores más apropiados para celebrar la nochevieja son los metálicos, entre los que destacan el bronce, el dorado y el plateado, combinados con el azul o el blanco. El glamour tiene que ser el protagonista de la noche y estos colores lograrán vestir tu mesa de gala con gran elegancia.


Se recomienda que la mantelería sea blanca o beige, porque así se podrá realzar el resto de detalles que se coloquen en la mesa. Las servilletas siempre deberán ir a juego con el mantel y recogidas con servilleteros que pueden tener motivos navideños, aunque a veces lo sencillo es lo más elegante y también se les puede poner un simple lazo dorado, plateado o de bronce.


Por lo que respecta a la vajilla se recomienda colocar un bajo plato que sirva como adorno y como base para poner los platos que vayamos a servir durante la cena. Este plato no debe cambiarse y siempre será de mayor tamaño que el resto.


Uno de los elementos importantísimos en la decoración de una mesa de nochevieja es la cristalería. La copas no son solo los recipientes en los que se beben los líquidos que acompañan a las comidas, sino que en algunos casos se convierten en verdaderos detalles decorativos. Por lo tanto, no deben faltar las copas para el agua, el vino tinto, el vino blanco y el champán. Tampoco podemos olvidarnos de los adornos, ya que estos serán los que darán un toque personal y un ambiente de fiesta. En este punto encontraremos infinidad de cosas que nos pueden servir para conseguir que la mesa sea más especial: velas, flores secas, nueces, piñas e incluso las mismas uvas que después nos comeremos durante las doce campanadas. Cuidando todos estos detalles nuestra cena de nochevieja será seguro todavía más mágica e inolvidable!

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